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Prosa · Microrelatos

Alas de seda

26 de abril de 2026
Alas de seda
Quien dijo que ella era frágil, no sabía que el mundo cabía en sus manos y que su alma usaba armamento pesado. Eso sí amigo, cuando el cielo era azul y el fuerte viento era brisa, cuando el fragor de la batalla se apagaba en leves chasquidos y el olor a pólvora quemada se disipaba, esa piel, como por arte de pura magia, relucía brillante y tersa, fina seda y plena de sensibles y tiernos amaneceres. Esa alma traducía en color las cosas feas, moldeaba el tiempo a su antojo y de los cuadrados hacia esferas y del silencio toda mi espera. Cuando el sol entraba en su cuerpo no había templo ni palacio que hiciera más hermoso el habitáculo, donde alojado ya un corazón estuviera. Así amigo mío, supe que todo lo que había querido, desde que la acaricié con mis ojos, era ser su templo y a la vez su bosque eterno, donde ella hiciera descansar su alma guerrera y a la vez se sintiera libre. Por eso supe despegar los pies del suelo y aprendí a volar con ella. Por eso la querré la vida entera... Fragmento de "Historias de como te siento" (C)#Javilobo
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