Prosa · Microrelatos
Hija del exilio
26 de abril de 2026
Fragmento.
Nunca supe rezar bien.
Decía las palabras correctas, con la entonación que aprendí en los colegios de monjas,
pero mi alma —esa sí— nunca supo arrodillarse.
A veces, mientras recitaba el Ave María, sentía que la voz me temblaba no por devoción,
sino por un recuerdo que dolía más que cualquier culpa.
Me llamo María Inés Vidal de la Mora, hija de un exiliado y de una mujer que amó sin patria.
Me enseñaron que el amor debía ser recto como una columna,
pero yo lo conocí curvado, tembloroso, de carne y respiración.
No sé si Dios me condenó por ello o si me tendió la mano sin que yo lo viera.
Fragmento de "El pozo y la memoria"
(C)#Javilobo.