Prosa · Relatos
Fin
4 de junio de 2026
Sintió un leve aroma
que le hizo arrancar
de su cansancio
el peso de las dudas,
y corrió,
corrió atravesando
el único muro
que le quedaba por derribar.
Saltó la zanja,
nadó la humedad del mar
de sus lágrimas
para después subir su montaña,
aquella, que donde quiera que estuviese, núnca estaba.
Y vio la luz
del destello férreo
que colgaba del cielo,
y allí, sin más,
allí la besó.
Fin..
(C)#javilobo