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Prosa · Pensamientos

Nacer de morir

26 de abril de 2026
Nacer de morir
Es el último día, como quien cierra una puerta que se sabe abierta y de la que fluye el aire que por ella penetra incesante y fresco, capaz de erizar hasta el último centímetro de la piel. La mano en el pomo, el cierre en quieta espera como si ya supiera que encajará perfectamente en la hendidura pertrechada en el marco que bordea la pared que cierra la estancia y que hace que esa puerta sea útil y servil al transeúnte, el que traspasa el umbral de las lindes de un espacio a otro, y lo hace ser un lugar distinto al anterior, un estado nuevo, una nueva vida. Dentro, fuera, aquí, allá, soledad, gentío, calor, frío, sombra y luz, y tantas formas y cambios, tan sólo con traspasar esa línea. El último día es para que comience el primero de algo más que un nuevo amanecer, que no es poco. El fin para un principio que siempre es un enigma. Para los que en un dulce momento viven, la esperanza de la consecución y desarrollo de su estabilidad. Para los que adolecen de malos momentos, la esperanza de un cambio, de un nuevo devenir aliviador y mejorado. Para los cómodos y sedentarios de la vida y las emociones, que no esperan más de lo que hay, la esperanza de que así siga, sea bueno o malo. Por eso, el último día, aún cerrando una puerta, es esperanza, en cualquier caso. Devenir es la luz, nuevo amanecer, aire y oxígeno para respirar. Voces que no dicen nada, sonidos opacos que se mezclan con el rumor del viento entre los hilos de sol y nuestros pasos. El último día, es el génesis a algo nuevo que deja morir lo que ya se acaba. "Nacer de morir". Una nueva oportunidad, el renacimiento y la puesta en marcha de lo aprendido, de la autocrítica y el conocimiento adquirido. La reencarnación efectiva. Hoy es el último día de todo. Te conoceré de nuevo, te amaré más, te odiaré menos, aprenderé nuevas lecciones y el árbol será más viejo aunque a mí no me lo parezca. Sabré decir lo que ayer no supe expresar y me concederé el beneficio de la duda. Caeré en otro agujero, distinto y feo, pero sabré levantarme como ya antes supe hacer. Tocaré las mismas palabras que ayer, pero me parecerán otras y tus besos serán distintos, porque yo, tú y tus ganas serán distintas. Calzaré nuevos zapatos que me harán caminar por caminos diferentes, aunque me parezcan iguales a primera vista. Veré otras caras, otros cuerpos. Oiré otros suspiros y caeré en la cuenta de que sumo y sigo, y que esos ojos que me miran nunca serán olvidados, aunque jamás sepa de quienes son y porqué. Te volveré a ver, pero siempre como si nunca te hubiera visto ni tocado. Sentiré la caricia que ayer no sentí porque tus dedos son otros, y la piel me dirá que soy más viejo. Seré un hombre nuevo. (C)#Javilobo
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