Volver a Prosa
Prosa · Pensamientos

La vida

4 de junio de 2026
La vida
Un día te das cuenta de que no tienes nada a lo que aferrarte y, aunque eres autosuficiente, la vida te va dando lecciones sobre las decisiones que tomaste, fueran acertadas o no. Sigues viviendo a ritmo de sol y luna, de horario prescrito y de trabajo. Rutinas, pesadumbre y obligaciones. Se te olvida el yo y el tú de otras presencias que se quedan en un plano elevado al que no alcanzas ni de puntillas. Entonces te sientes fracasado A veces, frustrado y siendo un error más de los cometidos y empiezas a pensar que así será para siempre. Para subsanarte, intentas arreglar equivocaciones pasadas, situaciones, con personas a las que echas de menos, a causa de esos mismos errores. Pero la vida siempre nos sorprende, nos muestra el camino y nos presenta otra luz a la que dirigir los ojos. De pronto, cuando sin opciones estabas y decidiste reparar lo anterior, tienes todas las que soñaste o quisiste tener. Te presenta a álguien que creías era imposible estuviera, te da un viaje, una lucha, y una o dos ilusiones nuevas. Las puertas se abren, la del jardín, la de la entrada principal, e incluso la puerta trasera, y ahí es cuando tienes que volver a tomar decisiones y esperas no equivocarte de nuevo. La vida es sabia pero también inoportuna. El final de esto lo pones tú. Yo no quiero saberlo, porque la vida me lo dará, según mis decisiones y actos. Como dije antes, en otro escrito, hay que amar la vida, para que no sea inoportuna y socarrona, aunque, aún así, lo será... (C)#Javilono
Comparte este texto
WhatsAppX / TwitterFacebook
Un mensaje al autor

¿Te ha resonado? Escríbeme.

Un nombre, un mensaje. Nada más. Tu presencia importa.

Made with Emergent