Versos · Poemas
Cuando me voy
25 de junio de 2026
Cuando me marcho,
siguen puestas las calles
cada mañana,
cuando vas a trabajar,
y las nubes lloran
de vez en cuando
hasta que se lamentan de hacerlo
y permiten que los rayos de sol
entren por tus ventanas.
El teléfono sigue emitiendo sonidos
como si vivo estuviera y tu,
seguirás sonriendo a cada recuerdo,
a cada golpe de foto pasada.
No habrá cambiado mucho la vida.
Yo seguiré sentándome
frente a la ventana,
con la luz apagada,
oyendo el anochecer en la calle,
en las plazas.
Seguiré tardando en dormirme
y añoraré tu cuerpo
en mi lado vacío de la cama,
como el que ha perdido la respiración.
Pero aun así,
seguirán pasando cosas,
soplando el viento,
brotaran las rosas,
los sarmientos.
Seguirán amándose los enamorados
en los bancos del parque
y las calles sonarán a rutina
con olor a asfalto y tierra,
a humo negro y prisas ciegas.
Y no cambiará tanto nuestra vida,
solo un trozo de ella,
que se queda escondida
en tu armario,
en el lado derecho de tu cama,
entre tus piernas,
y entre tu sábanas.
(C)Javo lobo.