Prosa · Pensamientos
Ofrenda de un padre
21 de abril de 2026
Hay ratos que surge la lágrima
porque el llanto no tiene que pedir permiso,
y es la herida, aunque no sangre,
la que hace que el ahogo compungido
amarre los nudos en la garganta,
y hace que el aire resbale por la boca,
que revienten desde dentro los espasmos,
del silencio que provoca
el suspiro y el llanto.
Tragas tu propio infierno
mientras la luz no quiere llegar
a través de mi húmedo cristal,
y se viste el sol de invierno
y las gotas de lluvia,
forman turbios reflejos,
turbios como mis pensamientos.
Ay dolor que no duele
ni mata, ni hiere,
pero muerde en una herida sangrante,
como el que produce en el pecho,
un arma punzante.
Ay!!, sí, el dolor agudo de sentir
que lo que más amas, llora.
Ay, que dolor, por Dios!
cuando el corazón ruge,
si tu hijo llora.
Ay dolor!!!!.
Que la vida me lleve!!!!
Ay!!!!…. cómo duele.!!!!.
(C)#Javilobo.