Prosa · Pensamientos
Moreras
20 de abril de 2026
Y cuándo mis pies pisaban esa acera era dueño del mundo, de las moreras que se alzaban a cada jadeo, a cada carrera, formando una hilera de gigantes seres con cuerpo de tronco y, verde y frondoso sombrero. Esas aceras que parecían interminables hasta que te dabas cuenta que, de repente, el mundo cambiaba a otros intensos y extraños sonidos. Qué diferente era respirar entonces, a lo que es ahora. Cuanta vida quedaba por besar y cuántos pasos por desandar. Esas aceras eran mías como ahora son los recuerdos de mi ciudad, que no se borraron jamás.
(C)#Javilobo