Prosa · Microrelatos
El aire te conoce
24 de abril de 2026
El camino serpenteaba entre olivos viejos, y el polvo se levantaba en volutas doradas que el sol de la mañana convertía en humo.
El aire olía a pan reciente, a hinojo, a piedra viva.
Era el mismo olor que Teresa me describía cuando hablaba de su infancia, aquel perfume de los veranos interminables, de la ropa tendida al viento, de las risas que nacían antes que las palabras.
—Si algún día vas, Ricardo —me decía—, no busques el mar. Respira. El aire sabrá decirte quién eres.
Y respiré.
Y el aire me supo a memoria, a algo que no era solo mío.
Fragmento de "El pozo y la memoria"
(C)#Javilobo